Desmitificando la relación entre consumo de frutos secos y aumento de peso.

Nueces, almendras, avellanas, anacardos, pistachos… Muchos se resisten a ellos o los relegan a un capricho puntual por miedo a ganar peso. Su elevado contenido en grasas (entre un 50% y un 70%) es el responsable de esa fama. Casi todos los frutos secos aportan 160-180 kcal por cada 30 gramos. Ésta es la teoría, pero la ciencia, lo aclara: Incorporarlos a la dieta, a pesar de su alto contenido calórico, NO se asocia a un incremento de peso. En 2013, el estudio PREDIMED fue más allá alegando que las personas que comían frutos secos presentaban una disminución del índice de masa corporal y de la circunferencia de la cintura. Esto es debido, en parte, a su efecto saciante, que hace que se consuman éstos en vez de otros productos menos saludables.

Además de esto, son muchos los beneficios que aporta el consumo de frutos secos dentro de una dieta equilibrada. Fuente de nutrientes esenciales para el organismo, contienen proteínas y muchos minerales, entre los que destacan potasio, selenio, magnesio, fósforo, y vitaminas E y del complejo B. En algunos también es considerable el contenido de calcio, por ejemplo en las almendras y avellanas. Por supuesto debemos priorizar sobre las versiones naturales, sin sal y sin aditivos que endulzan y potencian el sabor (garrapiñados, cubiertos de miel, etc.) y que si disparan el contenido calórico.

Pero entre sus componentes, los que más benefician a la salud (especialmente la cardiovascular) son precisamente sus grasas, que son saludables (monoinsaturadas y poliinsaturadas) y ayudan a disminuir la concentración del colesterol malo (LDL), así como las cifras de triglicéridos. Además, contienen polifenoles que son antioxidantes, inmunomoduladores y vasodilatadores. Sus compuestos también aportan propiedades antiinflamatorias, disminuyen la presión arterial y se han asociado con una reducción en el riesgo de padecer diabetes tipo 2, síndrome metabólico, enfermedades respiratorias y cáncer.

3 de los más importantes y beneficiosos son:

NUECES
La principal ventaja de las nueces sobre los otros frutos secos es su mayor contenido en antioxidantes. De hecho, contienen casi el doble de polifenoles que los cacahuetes o las almendras. Además, aportan una mayor cantidad de ácidos grasos omega-3. Su forma de cerebro no es casual: las nueces también mejoran la comunicación entre las neuronas y favorecen la formación de células nuevas.

PISTACHOS
Otro de los más beneficiosos es el pistacho, que tiene un alto contenido en fibra, vitaminas del grupo B y minerales como el magnesio o el potasio.

ALMENDRAS
Las almendras también son muy aconsejables: contienen más calcio que los demás y aportan mucha fibra. Con 23 almendras al día consumes la tercera parte de la vitamina E que necesita el cuerpo. Además protegen de los radicales libres y absorben grasas.

Como conclusión general y desmitificando que los frutos secos engordan y que son malos recalcar que NO existen alimentos malos o buenos, ni que adelgacen o engorden. Lo que existe son nutrientes y calorías totales ingeridas en el día, y si hay un déficit sobre las calorías de mantenimiento adelgazas y si hay superávit engordas, esto es matemática pura.
Nos pasamos la vida buscando el alimento perfecto, el suplemento perfecto, la dieta perfecta… Y esto no existe, lo que si existe son los hábitos saludables, la buena relación con la comida, el equilibrio entre los excesos y los caprichos y nuestra alimentación diaria.

En un cuerpo con una alimentación sana, un ejercicio físico continuo, un descanso suficiente y reparador y una buena relación con el medio externo (entorno amistoso familiar) la enfermedad no será bienvenida.