Dismetrías y uso de plantillas

 

Es bastante común encontrarnos en clínica muchos pacientes que nos llegan afirmándonos  que tienen un apierna más corta que la otra, y ya sea porque hayan sido diagnosticadas previamente o simplemente porque ellos mismos se lo notan, debemos diferenciar entre una verdadera y una falsa dismetría.

Una dismetría verdadera es aquellas provocada por una diferencia estructural real en la longitud ósea entre las dos piernas del paciente, es decir, existe una diferencia  real entre la longitud de los huesos de una pierna con respecto a la otra.

Para identificar y diagnosticar correctamente esta dismetría es necesario realizar una telemetría y un estudio biomecánico de la marcha y del pie , y una vez medido se procede a la prescripción de una plantilla correcta de acuerdo a dichas mediciones (siempre una plantilla completa, no solo un alza talonera).

Por otro lado una falsa dismetría es un problemas de otras estructuras que al verse afectadas generan en apariencia una pierna más corta que otra, sin embargo la longitud de los huesos es exactamente igual en ambas piernas. Este tipo de dismetría es la más común y No se corrigen con plantillas sino atacando la verdadera causa.

CAUSAS DE LAS DISMETRIAS VERDADERAS

-Accidentes.

-Fracturas infantiles en zonas de crecimiento del hueso.

-Alteraciones congénitas.

-Cualquier otra causa que haya podido influir en el crecimiento normal del hueso.

CAUSAS DE LAS DISMETRIAS FALSAS

-Hipertonías del músculo piramidal.

-Hipertonías del músculo psoas-iliaco.

-Disfunciones viscerales de riñones o intestino delgado.

-Problemas de columna (escoliosis)

Por lo tanto, nuestro papel como osteópatas se centra fundamentalmente en aquellas dismetrías provocadas por ese desequilibrio estructural y devolver en la medida de lo posible esa simetría a ambas piernas.

También va a ser imprescindible la correcta colaboración y sinergia con el podólogo, ya que muchas veces este va a medirnos la forma del pie y estudio de la pisada, pero esta medición debe realizarse siempre después de haber equilibrado todas las estructuras que nos generaban esa falsa dismetría. Ese pequeño  decalaje  en miembros inferiores nos va a alterar la forma de pisar y la forma en la que distribuimos la carga en las piernas. Por eso mismo y en ese orden estricto, primero visita a tu osteópata y luego a tu podólogo, así los resultados y el éxito del tratamiento estará asegurado.