Osteopatía y Postura

jueves, 30 de marzo de 2017

En el ámbito de la fisioterapia y la osteopatía siempre se ha hablado de mantener buenas posturas, ya que sea en el trabajo, cuando realizamos tareas en el hogar, cuando nos agachamos y cogemos peso o cuando realizamos deporte.

Pero, ¿qué es la postura y cuál es la postura ideal?

Podemos definir éste término como la distribución de la masa corporal en relación con la gravedad sobre una base de sostén en la que se incluyen todas las estructuras desde los pies hasta la base del cráneo.

Por lo tanto, la postura ideal se define como aquella que utiliza la mínima tensión y rigidez y permite la máxima eficacia con un gasto mínimo de energía.

A través de estos conceptos se han desarrollado distintas hipótesis y una de las más aceptadas es la del Sistema Postural Fino:

-Sistema, porque es un conjunto de elementos con una función común.

-Postural, porque la función es mantener la bipedestación.

Fino, porque debe regular el cuerpo dentro de oscilaciones muy pequeñas ( no más de 4 grados).

El cuerpo humano, a través de éste sistema, está constantemente adaptándose a las exigencias del medio externo y lo hace exitosamente gracias a la armonía y el correcto funcionamiento de las principales “entradas posturales”.

Entradas primarias: ojo, oído y pie

Entradas secundarias: Sistema masticador, músculos del ojo, músculos del raquis, músculos de los miembros inferioresy  articulaciones.

Si dichas entradas no nos ofrecen una correcta información, la adaptación al medio externo no va a ser eficaz  y el cuerpo requerirá un gasto de energía para el mantenimiento postural.

Las entradas pueden alterarse por traumatismos, problemas visuales, esguinces de tobillo, accidentes de tráfico (whiplash) por lo  que nuestra misión como osteópatas es determinar, primero a través de la historia clínica y posteriormente con la exploración y realización de diversos test posturológicos, cuál es la principal entada causante del desorden postural y cómo podemos normalizarlo.

En muchos casos la intervención requerirá un abordaje multidisciplinar, participando el podólogo, en el caso de la entrada podal (estudiando la forma del pie, el reparto de cargas durante la marcha…) el ocultista, en caso del ojo (corregir problemas visuales, el ojo de prismas activos y correcta colocación de las gafas) o el odontólogo, en problemas de maloclusión, ortodoncias, férulas de descarga en problemas de bruxismo, etc.

¿Cómo actúa entonces el osteópata en los desórdenes posturales?

Como hemos comentado anteriormente, lo primero es determinar la entrada postural que nos genera el desequilibrio y una vez hecho esto, nos encargaremos de trabajar sobre los 3 principales sistemas (estructural, visceral, cráneosacral), devolviendo la movilidad y la motilidad a todas las estructuras relacionadas con dicha entrada postural. De esa manera, permitiremos que la información sobre el medio externo sea correcta a través del cuerpo y que el propio cuerpo, con sus propios mecanismos, pueda adaptarse, consiguiendo la postural ideal.