Artrosis

miércoles, 2 de noviembre de 2016

La artrosis, o también conocida  como osteoartritis, es la enfermedad articular más frecuente en nuestro país que afecta a cerca de 7 millones de españoles. Los primeros síntomas suelen aparecer hacía los 45 años y a los 70 todos la padeceremos en mayor o menos grado, por ello, la prevención es fundamental.

foto-artrosis

La artrosis es una degeneración del cartílago articular. Son varios los factores que van a determinar y afectar a la salud del cartílago como pueden ser traumatismos, la inmovilización, la inflamación aguda, el envejecimiento o un uso excesivo de las articulaciones. Esto último es de vital importancia, ya que si bien las articulaciones son las que nos permiten el movimiento, un sobreesfuerzo de manera repetitiva puede afectar a la salud del cartílago y por consiguiente de la articulación. Esto no significa que no debamos hacer esfuerzos, de hecho, es necesario mantener un nivel alto de ejercicio físico para estimular la formación de cartílago.

¿ Cómo va evolucionando la artrosis?

Primeramente el cartílago se reblandece, perdiendo elasticidad y capacidad para amortiguar. En una fase intermedia, dicho cartílago adelgaza e incluso desaparece, dejando de recubrir y de proteger el hueso. Finalmente, aparecen zonas totalmente desnudas de cartílago, por lo que se produce roce total o parcial entre dos huesos que hace que se produzcan unas excrecencias o picos denominados osteofitos.

Todo esto genera una serie de síntomas entre los que destacan: dolor articular, rigidez de las articulaciones especialmente tras periodos de sueño e inactividad y limitación del rango de movimiento con crujido articular.

Todos estos síntomas pueden en muchos casos llevarnos a una atrofia muscular importante producida por ese dolor y esa falta de movilidad.

Las articulaciones más frecuentemente afectadas son la cadera, las rodillas, los dedos de la mano, los pies y la columna vertebral.

Los factores de riesgo son:

La edad: a medida que la persona envejece, la frecuencia de la artrosis va aumentando. Empieza a aparecer a partir de los 45 años y a los 70 años todos la padecemos en mayor o menor medida.

Obesidad: ya que el exceso de peso supone un estrés excesivo para algunas articulaciones.

La vida sedentaria: cuando las articulaciones no se utilizan, pierden movilidad, ya que se atrofian por falta de uso.

-Malas posturas: en el trabajo, al sentarse, al dormir o debido a lesiones «mal-curadas», que hacen que se fuerce más una articulación.

-Uso excesivo de las articulaciones: determinados deportes y trabajos pueden lesionar más las articulaciones favoreciendo la artrosis.

Desde Cirtema os recomendamos  cuidar tanto la alimentación como el ejercicio físico para tener unos huesos y articulaciones sanas y fuertes.

Seguir una dieta equilibrada.

Mantener un peso corporal correcto.

-Practicar ejercicio, el ejercicio protege la articulación y aumenta la fuerza de nuestros músculos. Es bueno caminar, ir en bicicleta  o pedales estáticos, la natación y el baile.

Hábitos posturales, evite sentarse en sillones o sofás hundidos y use sillas con respaldo recto, no caminar cargado, usar el carrito de la compra y evitar levantar pesos.

Calor -frío, una manta eléctrica sobre la articulación dolorosa alivia el dolor y relaja la musculatura. Si la articulación artrósica tiene un intenso brote inflamatorio, mejor aplicar frío local mediante bolsas de hielo o baños fríos.

– Reposo, durante las fases con mayor dolor, el reposo relativo es beneficioso.

– Medicación, según las indicaciones de su médico.

– Calzado adecuado, si tiene usted artrosis lumbar, de cadera o de rodillas, debe emplear un calzado de suela gruesa que absorba la fuerza del impacto del pie contra el suelo al caminar.

Mantener una actitud positiva.

En Cirtema apostamos por la prevención, es la mejor arma que tenemos para retrasar la aparición de la artrosis y ofrecemos tratamientos para paliar el dolor y evitar que los síntomas aumenten.