¿Porqué visitar a un osteópata si mi bebé ha nacido sano?

miércoles, 7 de febrero de 2018

Una visita al osteópata en los primero días o semanas de vida de un bebé es una buena idea sean cuales sean las circunstancias en las que haya transcurrido el parto. Todo bebé debería ser examinado por las manos expertas de un osteópata después de su nacimiento como bien decía W.G Sutherland, osteópata y fundador de la terapia cráneo sacral: «llegará el día en el que en cada hospital, tras cada parto, el cráneo y el cuerpo del niño serán examinados por las manos sensibles del osteópata. Llegará el día, aunque sé que yo no estaré ahí para verlo.»

El osteópata es un buen conocedor de toda la estructura corporal, ya sea ósea, muscular, visceral, nerviosa y de fluidos, y con un dulce tacto puede percibir el estado de su estructura en su conjunto. Digamos que es una revisión corporal global que todo bebé debería recibir para constatar que todo está en perfecto estado para crecer y desarrollarse o para detectar  precozmente cualquier posible patología, y que mejor forma que desde pequeñito, que es cuando tienen más potencial de cambio y adaptación y cuando la osteopatía ofrece soluciones definitivas.

La revisión y diagnóstico integral del bebé consistirá en:

-Valoración de la simetría craneal.

-Identificación del estado  de las fontanelas y suturas.

– Evaluación del movimiento de caderas, cuello, hombros…etc.

– Actividad sensitivo motor y tono muscular.

-Valoración de la actividad sensitivo motora, tono muscular, coordinación, sensibilidad.

-Respuesta del bebé a los reflejos primitivos.

 

Las lesiones craneales y vertebrales pueden ser el resultado de maniobras de obstetricia, unidas al proceso de gestación y al nacimiento.

La posibilidad de normalizar el cráneo del recién nacido constituye uno de los logros más importantes de la medicina preventiva. Un tratamiento craneal puede evitar el desarrollo de escoliosis, retrasos psicológicos, trastornos del lenguaje. Las torsiones inducidas con forcéps sobre el cráneo del bebé, provocan a veces presiones importantes sobre los huesos del cráneo, que son muy maleables; ¿Cuántos padres han padecido la angustia de ver que sus hijos han nacido con el cráneo deformado? Esta deformación se corrige espontáneamente en los días que siguen al nacimiento, pero sólo en apariencia, ya que los efectos nocivos de esta torsión persistirán durante toda la vida si no se lleva a cabo un tratamiento precoz.

 

Vamos a centrarnos en el estudio del cráneo, su forma, estado de las fontanelas y suturas.

Durante el parto la cabeza fetal va a sufrir presiones entre 17 a 23 Kg. de fuerza a las cuales se añaden las resistencias impuestas por la apertura progresiva del cuello y el canal óseo.

La presión ejercida sobre la cabeza por la estrechez del canal de parto puede “ moldearla” dándole una forma ovalada en vez de redonda, la flexibilidad permite que los huesos superpongan sus bordes, para facilitar el paso de la cabeza a través del canal de parto.

La palpación de las suturas y de las fontanelas craneales es una de las técnicas utilizadas para determinar el crecimiento y el desarrollo de los niños, se puede evaluar la presión intracerebral palpando la tensión de las fontanelas.

El tamaño (mínimo o excesivo), así como el nivel (elevado o deprimido) de las fontanelas, pueden ser indicativos de patologías muy variadas. Lo mismo puede decirse del tamaño del cráneo (macrocefalia, microcefalia) o de su forma.

Fontanelas: son las partes blandas de la cabeza del recién nacido que están en el sitio donde las placas que forman el cráneo todavía no se han unido.

Suturas craneales: son tejido fibroso que conecta los huesos del cráneo.

Las fibras (suturas) y espacios que se encuentran entre los huesos del cráneo (fontanelas) son necesario para el desarrollo y el crecimiento del recién nacido. Durante el parto, la flexibilidad de estas fibras permite que los huesos superpongan sus bordes, para facilitar el paso de la cabeza a través del canal del parto, evitando que el cerebro del recién nacido se comprima y se lesione.

Durante la infancia y la niñez, la flexibilidad de las fibras permite que el cerebro crezca rápidamente sin constricciones. Al mismo tiempo los protege de los impactos menores que recibe la cabeza cuando el bebé está aprendiendo a levantarse, a voltearse o a sentarse.

Si las suturas y las fontanelas no fueran flexibles, el cerebro se comprimiría dentro de los huesos craneales, no se podría desarrollar de una manera adecuada y se ocasionarían lesiones cerebrales.

Por ello la importancia de visitar a un osteópata especializado en pediatría, en CIRTEMA trabajamos con un profundo respeto hacia la naturaleza del niño, no se fuerza nada, las maniobras son sutiles pero precisas , las mamás y papás estarán cerca de sus bebés y podrán interactuar con ellos durante la terapia.

La valoración y diagnóstico osteopático  post natal es recomendable para todos los bebés y en especial  para bebés prematuros, embarazos gemelares, cesáreas, partos de nalgas y podálicos y partos instrumentalizados (forcéps, ventosas).

La osteopatía está especialmente indicada desde el nacimiento hasta la pubertad , en estos años la evolución y crecimiento es aún un hecho, donde numerosas estructuras están en formación y consolidación, es el tiempo donde la osteopatía puede aportar ventajas definitivas.

Nuestro planteamiento clínico es el de potenciar la propia capacidad de sanación del niño, siguiendo unos protocolos sencillos y eficaces, nada invasivos, idóneos para bebés que son la base de nuestros servicios infantiles.

Cirtema. Centro Integral de Rehabilitación y Terapia Manual

Especializados en nutrición, fisioterapia y osteopatía, osteopatía pediátrica y para embarazadas.