El esguince de tobillo

sábado, 18 de diciembre de 2010

¿Quien no ha padecido alguna vez un esguince de tobillo o alguna torcedura, que sin pasar por el médico, se curó con el tiempo pero dejando una inflamación en la zona afectada o un pequeño dolor residual que aparece de vez en cuando?
Los pies son unos de los tres captores posturales que posee el cuerpo, estos nos ponen en contacto con la tierra y soportan todo el peso de nuestro cuerpo en estático y en dinámico, hay una limitación importante en nuestra vida diaria cuando no podemos utilizarlos, caminar, estar de pie, etc..

Los esguinces provocan distesiones ligamentarias que si no son corregidas y bien tratadas establecen un cambio a la hora de equilibrar nuestro esquema corporal parados y en marcha, cambio que puede crear adaptaciones automáticas de nuestro sistema músculo-esquelético (rodilla, cadera, lumbares hasta cervicales) y viscerales y craneosacrales a consecuencia de esas adaptaciones musculoesqueléticas. A la larga estas adaptaciones mantenidas nos pueden provocar lesiones secundarias a ese esguince de tobillo, lumbalgias, hernias discales, lesiones menicales, cervicalgias,…

Nuestro cuerpo es muy moldeable y adaptativo, pero tenemos límites, de aquí que la prevención resulte menos dolorosa, costosa y duradera que la curación. Desde CIRTEMA te aconsejamos que no olvides tus pies, que cures y trates esos esguinces que no les damos importacia.